Se termina el año y las excusas para empezar a distenderse son varias. Que se nos acaba la mecha, que lo pasamos juntos y hay que festejar lo compartido, ¡que mejor nos vamos de fiesta y después nos matamos a color en el paintball!
Primero se come y después se juega; y, cual niños buenos, así lo hicimos: salimos de rumba primero, nos enchastramos a todo color después. Una rica cena-show bizarra para toda la familia Argency, con presentaciones formales, informales y un poco de sabor para entrarle al zucundúm. Nos comimos todo, nos reímos más. De momento a otro, el mismísimo Martín Mercado , rebautizado ocasionalmente “el trololololo mendocino”, apareció en escena con su voz de tenor manso, no sin antes quedar boquiabiertos ante una especie de baile erótico de chicas que jugaban a ser ¿secretarias? Ahí no entendimos mucho, pero los chicos gritaron un montón.
Al margen, la noche se bailó, se brindó y se pasó, feliz. Hasta que llegó el día de la guerra… y Argency fue Wargency por unas horas. Habíamos estado molestando con que lo de jugar paintball era para darnos en el campo de batalla y “descargar un poco” el estrés acumulado. ¿Te acordás esa vez que…? ¡Pum! ¿Y aquella que…? ¡Paff! Y así… pero ni tanto. Compartir los días, las horas, las vidas, es parte de nuestra labor, y es lo que precisamente le quita “trabajo” a la cuestión. En Argency hay equipo, ¡sí, señor!
The final cut
Una zona en disputa: DISERTUM
Dos países: AMARILLOS vs NARANJAS
Una misión: conseguir la caja de comunicaciones.
Ponerle el cuerpo a las balas puede ser muy divertido, y un poco doloroso tal vez. Pero las bajas se tiñen de color y las muertes duran lo que uno se demora en ir por un poco de tinner para limpiarse el chaleco. Cada equipo se arma y esboza su estrategia. A veces el plan era que no había plan ¡y que todos corran como puedan! Al frente y ni un paso atrás. Otras, meticulosamente planeadas, mostraban cómo la organización ayuda a la efectividad del trabajo conjunto. De una u otra forma, desde el comienzo estuvimos entrenando nuestra capacidad de acción grupal; no fue sólo
encontrarnos y dispararnos balas de plástico rellenas de pintura lavable.
Antes, nos tuvieron un par de horas entre montañas buscando posiciones, emparedados entre el sol y la tierra. Como en esos videojuegos en los que vas encontrando municiones y víveres, cada grupo tuvo que ir con una brújula develando dónde estaban escondidas sus provisiones. Una vez concluida la primera etapa llegamos al campo de batalla y ahí sí: ¡se armó la escaramuza! Afilar la mira y cruzar los dedos, apretar el gatillo y que la puntería te acompañe, “amigou”. Alguna que otra trinchera donde resguardarse, mucho sol y ¡corra soldado corra! que si lo manchan queda out.
El equipo que recuperaba la caja de comunicaciones era el ganador: fueron 5 escaramuzas en total y no daremos ganadores porque lo que importa es jugar. Bueno, está bien, el Equipo Naranja salió victorioso, con un solo punto de diferencia, apenas… (¿Se nota que los redactores eran del Amarillo?).
Así, cerramos el2012 a pleno, con heridas de guerra, shows bizarros, brindis varios y mucho baile. Fue un buen año, y el que viene será mejor. Apostamos a lo que venga y nos sentimos capaces de hacerle frente al mundo hasta el verdadero final. Si nos buscan nos van a encontrar… En Argency . ¿Dónde más?
¿Te gustó la nota? Compartila! / ¿Sumarías algo? Comentala 😀